La Pasión De Cristo (2004) - Dirigida por Mel GIbson
La película de la Pasión de Cristo dirigida por Mel Gibson. Desarrollada por Icon Productions. En el año 2004, el 25 de Marzo del mismo año. Se trata de un evento historico definitorio para la religion Judia y la Religion cristiana. En el que el Rey David prometido por Dios, le fue otorgado al Pueblo elegido que vago 40 años en el desierto, y como este rey hijo de una madre judia y virgen fue elegida para llevar consigo al rey de la humanidad y rey de los judios. Un ser mitad hombre y mitad Dios, otorgado por Dios a su pueblo amado, al pueblo Judio, para aprender de entre ellos y convertirse en un hombre sin igual, gracias al Pueblo Elegido por Dios. Pues hubo primero el Judaismo, quien fue el pueblo elegido por Dios, para huir de Egipto de los maltratos y de la esclavitud ejercida por los faraones contra ellos. y hubo segundo la religion fundada por Dios, el hijo de Dios, un hombre-Dios, hijo de una Madre Virgen y Judia y de un Padre judio. Que lo educaron y lo amaron y lo convirtieron en la esperanza y salvacion de la Humanidad. La Pelicula estaba en YOutube durante Enero y Febrero de 2023, al menos recuerdo que durante esos meses, hasta ser dado de baja por el algoritmo de Youtube. Durante mas de 1 año y Medio ha estado guardada en una carpeta en el sistema hasta el dia de su subida 30 de Agosto de 2024. No he tenido problemas a la hora de reproducirla en el sistema, simplemente la he abierto y se ha reproducido normalmente con el visualizador de windows Media para MP4. Quería subirla debido al paso de mas de 20 años atrás desde que fue estrenada en cines. Posee una resolución de 1280x720 de pantalla, a 24 fps. Saludos. † LAS XV ORACIONES SOBRE LA PASIÖN † Oraciones reveladas por nuestro señor Jesucristo a Santa Brígida y registradas en la Iglesia de San Pablo, en Roma. (Para ser rezadas ante un crucifijo a la Santa Faz del Señor, venerada en la Catedral de Turín). † ACTO DE CONSAGRACIÓN A LA SANTA FAZ † Oh Faz amabilísima de Jesús: Aquí venimos atraídos por Tu dulce mirada, que como divino imán arrebata nuestro corazón, aunque pobre, y pecador. Oh Jesús: Quisiéramos enjugar tu adorable Faz y consolarte de las injurias y olvido de los pecadores. Oh Rostro hermosísimo: Las lágrimas que brotan de tus ojos nos parecen perlas preciosas, que queremos recoger para comprar con ellas las almas de nuestros hermanos. Ha llegado a nuestros oídos la queja amorosa que salió de tus labios en la Cruz, y sabiendo que la sed que te abrasa es de amor, quisiéramos poseer un amor infinito para apagarla. Oh amado Jesús: Si nosotros tuviéramos el amor de todos los corazones, todo sería para Ti. Envía, Señor, almas; sobre todo almas de apóstoles y mártires, para abrazar en Tu amor a la multitud de los desgraciados pecadores. Oh adorable Jesús: Mientras aguardamos el día en que contemplaremos tu gloria infinita, nuestro único deseo es venerar tu Faz santísima, a la cual consagramos desde ahora y para siempre, nuestras almas con sus potencias y nuestros cuerpos con sus sentidos. Oh Jesús: Haz que tu Rostro lastimado sea aquí abajo nuestro encanto y nuestro cielo; Amén. Pasión de nuestro señor: † RECOMENDACIÓN DEL PAPA PÍO IX † Estas oraciones y promesas fueron copiadas de un libro impreso en Tolosa (Francia) en 1740 y publicadas por el Padre Adrien Parvilliers, Jesuita, misionero apostólico en Tierra Santa, con aprobación, permiso y recomendación de difundirlas. Los familiares que las hagan rezar a los jóvenes por lo menos durante un año, les aseguraran los privilegios especificados, así como el ser preservados de todo accidente grave que pueda ocasionar la pérdida de algunos de sus cinco sentidos, aunque su vida sea larguísima, y cuando uno se da cuenta que todos estos privilegios se realicen sin ninguna excepción, sin lugar a duda el mayor número querrá asegurarlos. El Papa Pío IX se enteró de estas oraciones (con las promesas), reconociendo su autoridad, y, por el bien de las almas, las ha aprobado el 31 de mayo de 1862. Este veredicto del Papa Pio IX fue confirmado con la realización de las promesas a favor de todas las personas que rezaron las Oraciones y por numerosos hechos sobrenaturales con los cuales Dios ha querido hacer conocer su rigurosa veracidad. † LAS PROMESAS † Desde muchísimo tiempo Santa Brígida deseaba saber el número de azotes que nuestro Señor recibió en su Pasión. Un día se le apareció, diciéndole: "He recibido en mi cuerpo cinco mil cuatrocientos ochenta azotes; si queréis honrarlos con alguna veneración, decid 15 Padrenuestros y 15 avemarías con las siguientes Oraciones (que Él mismo dictó), durante un año entero; finalizando el año habréis venerado cada una de las llagas. "La persona que las rezare alcanzará los primeros grados de perfección, y, antes de su muerte, tendrá conocimiento perfecto de todos sus pecados, una amarga contricción de ellos y le daré a comer mi precioso Cuerpo y a beber mi preciosa Sangre para que eternamente no tenga hambre ni sed. Pondré el signo de mi victoriosa Cruz delante de él para su amparo y defensa contra las acechanzas de sus enemigos. "Antes de su muerte, vendré con mi carísima y bienamada Madre y recibiré benignamente su alma y la llevaré a las delicias eternas, y habiéndola conducido hasta allá. le daré a beber de la fuente de mi Divinidad, lo que jamás hago con los otros que no recen mis oraciones". Se debe saber que quien hubiera vivido en pecado mortal y rezare devotamente o hubiere propuesto rezarlas, el Señor no permitirá que muera sin recibir los Sacramentos y lo defenderá de las malas tentaciones, lo conservará y preservará sus cinco sentidos, lo protegerá de la muerte repentina, salvará su alma de las penas eternas y conseguirá todo lo que pidiera a Dios y a la Santisima VIrgen, como si hubiera vivido siempre según la divina Voluntad, y si debiera morir al siguiente dia, se le alargará la vida. Todas las veces que alguien rezare estas oraciones ganará cincuenta dias de indulgencia y se le asegura que será puesto junto al supremo Coro de Ángeles, y al que las enseñare a otro, se le promete que su alegria y su mérito no faltarán jamás. sino serán estables y durarán eternamente. Donde se encuentren o se recen estas Oraciones, está presente Dios con su gracia. Todos estos privilegios fueron prometidos a Santa Brígida por una Imagen de nuestro Señor Crucificado, a condición de rezarlas todos los dias, y las mismas Promesas las tienen todos los que las recen durante UN AÑO. † PRIMERA ORACIÖN: Oh, Señor Jesucristo: eterna dulzura de todos los los que te aman, alegría que sobrepasa toda alegría y deseo, salvación y amor de todos lo pecadores, que has manifestado que tu mayor satisfacción era estar en medio de los hombres, hasta el punto de que por su amor tomaste la naturaleza humana: acuérdate de todos los sufrimientos que has soportado desde el instante de tu concepción y sobre todo durante tu sagrada Pasión, como fue decretado y ordenado desde el principio de los tiempos en la mente de Dios. Acuérdate del dolor y amargura que has experimentado en tu alma como Tú mismo lo afirmaste diciendo: "Mi alma está triste hasta la muerte", y cuando en la Última Cena que Tú hiciste a tus discípulos dándoles por alimento tu Cuerpo y tu Sangre, lavándoles los pies y consolándolos amorosamente, les anunciaste tu inminente Pasión. Acuérdate del temblor, de la angustia y del dolor que soportaste en tu santísimo Cuerpo antes de ir al patíbulo de la Cruz, cuando después de haber orado tres veces al Padre, lleno de sudor de sangre, te viste traicionado por uno de tus discípulos, apresado por tu pueblo elegido, acusado por falsos testigos, inicuamente acusado y condenado a muerte por tres jueces en la solemnidad de la Pascua, traicionado, burlado, escupido, despojado de tus vestiduras, abofeteado, con los ojos vendados, atado a la columna, flagelado y coronado de espinas. Concédeme, pues, dulce Jesús, por la memoria que conservo de estas penas, antes de mi muerte, sentimientos de verdadera contrición, una sincera confesión y la remisión de todos mis pecados. Así sea. † JACULATORIA: (Que se repite en las 15 Oraciones); Oh dulcísimo Jesucristo, ten misericordia de nosotros pecadores: Padrenuestro, Avemaria y Gloria. † SEGUNDA ORACIÓN: Oh Jesús: Verdadera alegría de los Ángeles y Paraíso de delicias, acuérdate de la espantosa tristeza que te embargó cuando tus enemigos como leones enfurecidos te rodearon y con injurias, salivazos, bofetadas, arañazos y otros suplicios inauditos te laceraron, y por las injuriosas palabras, los feroces golpes y durísimos tormentos con los cuales te afligieron tus enemigos. Yo te suplico, quieras librarme de mis enemigos visibles e invisibles y concédenos que bajo la sombra de tu protección, encontremos la salud eterna. Así sea. Oh, dulcísimo... Padrenuestro, Ave... Gloria... † TERCERA ORACIÓN: Oh Verbo encarnado, omnipotente Creador del mundo, que en tu inmensidad incomprensible puedas encerrar el universo en un puño, acuérdate del amargo dolor que soportaste cuando tus santísimas manos fueron perforadas con agudos clavos sobre el leño de la Cruz. Oh, qué dolor probaste, Jesús mio, cuando los pérfidos crucificadores dislocaron tus miembros y rompieron las coyunturas de tus huesos, estirando tu Cuerpo de todos lados. Te ruego, por la memoria de estos dolores soportados por Ti en la Cruz, me concedas que yo te ame y tema hasta el fin de mi vida. Así sea. Oh dulcísimo..., Padrenuestro..., Ave..., Gloria. † CUARTA ORACIÓN: Oh Jesús: Médico Celeste, acuérdate de los sufrimientos y dolores que sentiste en tus ya lacerados miembros mientras se levantaba en alto la Cruz. De los pies a la cabeza eras todo un cúmulo de dolores; y ni por esto dejaste de rogar al Padre por tus enemigos, diciendo: "Padre, perdónales, porque no sabe lo que hacen". Por esta inmensa caridad, y misericordia y la memoria de estos dolores, haz que el recuerdo de tu muy amarga Pasión obre en nosotros una perfecta contrición y la remisión de todos nuestros pecados. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave... Gloria... † QUINTA ORACIÓN: Acuérdate, oh Jesús, espejo de eterna claridad, de la aflicción que tuviste cuando, viendo la predestinación de aquellos elegidos que, mediante tu Pasión debían salvarse, que a muchos no les aprovecharía. Por tanto te pido, por la profundidad de la misericordia que mostraste, no sólo con el sufrimiento de los perdidos y desesperados, sino en el usarla hacia el buen ladrón, cuando le dijiste: " Hoy estarás conmigo en el Paraíso", que Tú quieres, oh piadoso Jesús: usarla con nosotros hasta el día de la muerte. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave, Gloria... † SEXTA ORACION: Oh Jesús: Rey amable y todopoderoso, acuérdate del dolor que tenido cuando desnudo y como un miserable fuiste clavado y elevado en la Cruz, sin haber entre tantos amigos y conocidos que estaban a tu alrededor quién te consolase, excepto tu dilecta Madre, a la cual recomendaste el discípulo predilecto, diciendo: "Mujer, he ahí a tu hijo" y al discípulo: "He ahí a tu Madre". Lleno de fe, te ruego piadosisimo Jesús, por el cuchillo de dolores que entonces te traspasó el alma, que tengas compasión de mí en las aflicciones y tribulaciones, tanto del cuerpo como del alma, y nos consueles, prodigándonos ayuda y gozo en las pruebas y adversidades. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave.. Gloria... † SÉPTIMA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo: fuente de dulzura inextinguible, que movido de íntimo sentimiento de amor, dijiste en la Cruz: "Yo tengo sed", esto es, "deseo sumamente la salud del género humano", enciende, te rogamos, en nosotros el deseo de obrar perfectamente, apagando del todo la sed de la concupiscencia pecaminosa y el ardor de los placeres mundanos. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave... Gloria... † OCTAVA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo: dulzura de los corazones, suavidad de las almas; haznos la gracia a nosotros, míseros pecadores, por la amargura de la hiel y el vinagre que probaste por nosotros en la Cruz, que en todo tiempo, especialmente en la hora de nuestra muerte, nos podamos alimentar de tu Cuerpo y de tu Sangre, no indignamente, sino en remedio y consolacíon de nuestras almas. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave... Gloria... † NOVENA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo, alegría del alma: Acuérdate de la angustia y del dolor que sufriste, cuando por la amargura de la muerte y de los insultos de los judios, clamaste al Padre: "Eloi, Eloi, lamina sabactami"; esto es, "Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado...?" Por esto te pido que en la hora de mi muerte no nos abandones, Señor mío y Dios mío. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro. Ave, Gloria... † DÉCIMA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo: principio y fin de nuestro amor., que desde la cabeza a la planta de los pies te sumergiste en el mar de los sufrimientos, te ruego, que por tus profundisimas llagas, quieras enseñarme a obrar con verdadera caridad guardando tus Mandamientos. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave, Gloria. † UNDÉCIMA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo, profundo abismo de piedad y misericordia; yo te pido por la profundidad de las llagas que traspasaron tu carne y tus huesos, que quieras elevarme a mí, sumergida en el pecado, y esconderme dentro de tus llagas. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave... Gloria. † DUODÉCIMA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo, espejo de verdad, signo de unidad y caridad; acuérdate de las innumerables heridas con que fue cubierto tu Cuerpo, lacerado por los impíos judios y enrojecido por tu misma preciosísima Sangre. Escribe, por favor, con aquella misma Sangre en mi corazón, tus heridas, para que en la meditación de tu dolor y de tu amor, se renueve en mí cada día el dolor de tu sufrir, se aumente el amor y yo persevere continuamente en rendirte gracias hasta el fin de mi vida, esto es, hasta cuando yo iré a Ti, llena de todos los bienes y todos los méritos que te dignaste donarme con el tesoro de tu Pasión. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro... Ave... Gloria. † DÉCIMO TERCERA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo, Rey Invencible e Inmortal, acuérdate del dolor que sentiste, agotados todas las fuerzas del Cuerpo y del Alma, inclinando la cabeza dijiste: "Todo se ha cumplido", Por esto te ruego, que por esa angustia y ese dolor, tengas misericordia de nosotros en la última hora de nuestras vidas, cuando nuestras almas sean turbadas por la angustia de la agonía. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave. Gloria † DÉCIMO CUARTA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo, Unigénito del Altísimo, Esplendor y Figura de su Ser: Acuérdate de la humilde plegaria con que encomendaste el Espíritu, diciendo: "Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu", y después, inclinando la cabeza y abiertas las entrañas de tu misericordia para rescatarnos, exhalaste el último suspiro. Por esta preciosísima muerte, te ruego, Rey de los Santos, me hagas fuerte para resistir al demonio, al mundo y a la carne, a fin de que, muerto al mundo, yo viva sólo por Ti y Tú recibas mi espíritu en la última hora de mi vida, que después de largo exilio y peregrinaje ansía retornar a Ti. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave, Gloria. † DÉCIMO QUINTA ORACIÓN: Oh Señor Jesucristo, verdadera y fecunda vida: Acuérdate de la abundante efusión de tu Sangre, cuando inclinado la cabeza sobre la Cruz, el soldado Longinas te abrió el costado con la lanza derramando las últimas gotas de Sangre y Agua. por esta amarguisima Pasión, hiere, te lo ruego, dulcísimo Jesús, mi corazón a fin de que día y noche yo derramé lágrimas de penitencia y de amor: conviérteme totalmente a Ti para que mi corazón sea una perpetua morada tuya y que mi oración te sea agradable y al término de mi vida, sea loable, para alabarte junto con todos los Santos en la eternidad. Así sea. Oh dulcísimo... Padrenuestro, Ave. Gloria... † PLEGARIA: Oh Señor mío Jesucristo, Hijo de Dios vivo: Acepta esta plegaria con el mismo entrañable amor con el cual soportaste todas las llagas de tu Santísimo Cuerpo, ten misericordia de nosotros y de todos tus fieles, vivos y difuntos; concédenos tu misericordia, tu gracia, la remisión de todas las penas y culpas y la vida eterna. Así sea. MODO PRÁCTICO DE REZAR EL SANTO ROSARIO -Reza diariamente cinco misterios del Rosario. Lleva siempre contigo el Santo Rosario. Como se reza el rosario: 1) Te haces la señal de la cruz: <<Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amen>>. 2) Te pones en presencia de Dios, y pides humildemente perdón por tus pecados. Se reza el acto de contrición <<Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí, pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido;y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén. 3) En el primer misterio recordamos... (se nombra el misterio que corresponde al día). 4) Rezar: - Padre Nuestro. <<Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén. - 10 Ave Marías. << Dios te salve, Maria, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa Maria, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén>>. - 1 Gloria. <<Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén>>. Al final de cada misterio se reza: <<Oh, Jesús mío, perdona nuestras culpas, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia>>, (como lo pidió la Virgen en Fátima). 5) Se continúa rezando de la misma manera el 2º, 3º, 4º, y 5º misterios. 6) Luego de los cinco misterios se rezan: 1 Padre Nuestro, 3 Avemarías, 1 Gloria, como lo indica el esquema, del punto 8): 7) Nos consagramos a la Santísima Virgen rezándole una Salve. << Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva: a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén>>. 8) 3º Misterio 4º Misterio Padre Nuestro/Gloria Padre Nuestro/Gloria ◘ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ◘ ○ Diez Ave Marías ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Diez Ave Marías Diez Ave Marías ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ 2º Misterio 5º Misterio Padre Nuestro/Gloria Padre Nuestro/Gloria ◘ 1º MISTERIO ◘ Diez ○ ○ ○ ○ ○ ← ○ ○ ○ ○ ○ Diez Ave Marías ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Ave Marías Padre Nuestro Gloria ◘ Padre Nuestro ○ ○ Tres Avemarías o Angelus ○ ◘ Gloria † Misterios Gozosos (Lunes y sábados) 1. La Anunciación del Ángel a la Santísima Virgen y la Encarnación del Hijo de Dios. 2. La Visitación de la Santísima Virgen a su prima Santa Isabel. 3. El Nacimiento del Niño Jesús. 4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Santísima Virgen. 5. La pérdida y hallazgo del Niño Jesús en el Templo, entre los doctores. Misterios Luminosos (Jueves) 1. El Bautismo de Jesús en el Río Jordán. 2. El Milagro de las Bodas de Caná en Galilea y la anticipación de "la hora" de Jesús. 3. La Predicación del Reino de Dios. 4. La Transfiguración de Jesús en la cima del Monte Tabor. 5. La Institución de la Eucaristía en la última cena. Misterios Dolorosos (martes y viernes). 6. La oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní. 7. La flagelación de Nuestro Señor Jesucristo. 8. Jesús coronado de espinas. 9. Jesús con la cruz a cuestas caminando al Calvario. 10. La crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Misterios Gloriosos (domingo y miércoles). 1. La triunfante Resurrección de Jesús. 2. La ascensión de Jesús al Cielo. 3. La venida del Espíritu Santo sobre la Santísima Virgen y los Apóstoles. 4. La Asunción de la Santísima Virgen a los cielos. 5. La coronación de la Santisima Virgen como Reina y Señora de todo lo creado.
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